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Las protagonistas de esta historia de solidaridad son las letras del abecedario. La autora, con simpatía e imaginación, nos narra cómo nació la letra “CH”. Sin duda una teoría bastante original y divertida. No es, ni pretende ser, un tratado de ortografía o gramática, aunque por otra parte, con esta historia los niños podrán ir aprendiendo vocales y consonantes, mayúsculas y minúsculas, incluso todas las letras del abecedario de una manera atrayente. Y desde luego el mensaje fundamental del cuento: el premio de la solidaridad, adornado con Compañía y Humor como buenos ingredientes de la vida.
(A través de esta historia la autora, como madre, se adapta a la mente de la hija de 2 años para mostrarle qué es la solidaridad, enseñándole que no deberíamos que pasar de largo frente a quien llora.) |